En una partido raro en todo sentido, Fénix se impuso contundentemente por 5 a 1. A nuestro primer equipo le faltaron jugadores importantes, y sin embargo casi no se notó. El otro equipo, no era equipo, y eso nos ayudó bastante. Era una suma de buenos jugadores, pero que la mayoría no había jugado juntos.
Volvió a ser impresionante la actuación de Joaquín Carné, que sólo se vió opacada por el que, a criterio del que escribe, fue la figura de la cancha: Andrés Albertengo. Una máquina, una maravilla.
Hubo momentos de buen fútbol, y nadie desentonó ni hubo actuaciones flojas. Todos hicieron lo que debían, y bien. El resultado está en el marcador, que podría haber sido mucho más abultado.
Bien por Fénix, la base está...
No hay comentarios:
Publicar un comentario